ELECCIÓN DEL CACHORRO  En el momento de coger un cachorro debemos pensar no sólo en el teórico placer que ese gracioso animalito nos puede ofrecer, sino en los sacrificios y preocupaciones que nos puede acarrear. No hay mayor irresponsabilidad que la de adquirir un perro para que los niños estén contentos. Pensemos que tienen sus necesidades, que está sujeto a sufrir enfermedades, que es sensible y que tendrá sus gastos (equipo, comida, veterinario...). La adquisición debe ser decidida después de una profunda reflexión de todos los miembros de la familia. Con demasiada frecuencia se da el caso de personas que después de pocos días abandonan como sea al cachorro porque ensuciaba las alfombras o mordisqueaba los muebles. El cachorro hará estas y otras muchas fechorías durante unos meses. Si nosotros nos ocupamos de su educación, pronto seremos dueños de un perro obediente, sin complejos, inteligente, cariñoso y fuente de muchas alegrías.
LAS DIFICULTADES DE LA ELECCIÓN  El futuro dueño suele tener ciertas preferencias. Es necesario, además que valore el sentido práctico del perro en el ambiente que le vamos a ofrecer y con las personas que tendrá que convivir. Existen perros de talla pequeña, mediana y grande. Hay perros de pelo liso, duro; pelo largo, corto; los que precisan de mucho ejercicio, los que se conforman con breves paseos; perros que prefieren el calor, otros soportan bien el frío; perros tranquilos, vivaces; silenciosos, ladradores... Todas estas apreciaciones deben influir tanto a la elección como la propia estética del animal. El cachorro debe ser adquirido a partir del destete (2-3meses). Normalmente las hembras son más cariñosas, pero cada seis meses pueden molestar con el celo. Comprar un perro es fácil: los venden los criadores, tiendas especializadas, particulares o mercados especiales. Se pueden obtener también en refugios municipales y de las sociedades protectoras. Pedigree es un término inglés que significa árbol genealógico. Se usa para indicar la relación completa de los ascendentes paternos y maternos de un animal de pura raza. Da garantía al amo que su ejemplar es de pura raza.  Todos los perros inscritos en el Club o Sociedad Canina se distinguen con la imposición del nombre del criadero de donde provienen, que equivale en cierto modo al apellido, además de un nombre propio. Si es de pura raza tendrá nombres complicados impuestos por el criador, pero en casa se lo llamará con un nombre corto y familliar que aprenderá con más facilidad. El estándar de raza lo determinan los criadores de una raza determinada, establecen las características físicas típicas y los puntos relativos al empleo y utilidad de un animal. Con el transcurso de los años el estándar puede sufrir cambios, teniendo en cuenta las nuevas exigencias y orientaciones estéticas de cada raza. El objetivo de las exposiciones caninas es el de poder verificar la continuidad del producto de los criadores y asignar una valoración a los ejemplares dignos de continuar la reproducción de la raza.
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