ELECCIÓN DEL GATO Las mismas normas generales que el perro (ver artículo Elección del cachorro) se pueden aplicar a los gatos. Siempre que elijas a tu mascota debes fijarte en su aspecto general (ver artículo “¿está sano mi gato?” ): el pelo debe ser suave y brillante, sin calvas ni costras ni otras lesiones. Los ojos deben estar brillantes, las orejas limpias, el hocico fresco y húmedo, la boca sin llagas ni mal aliento. Un abdomen abultado puede ser signo de parásitos intestinales. Miremos en la caja si hay deposiciones y si son normales. Un ano sucio con heces pastosas también es signo de diarrea. Un gato blanco con los ojos azules puede ser sordo de nacimiento, comprobémoslo antes de adquirirlo. No elijas al animal que parezca más tranquilo o tímido, puede ser signo de que esté enfermo. El cachorro debe ser vivaz, amistoso y juguetón. Evita a los agresivos. Otro aspecto que debes estudiar es la edad, no conviene que lleguen a casa separarlo de la madre antes de los 45 días (destete) ya puede repercutir negativamente en su carácter y salud. No hay diferencia entre un macho o una hembra si se piensa esterilizar. Los machos son un poco más grandes y agresivos, independientes, marcan territorio con la orina y son frecuentes las fugas. La castración puede atenuar estas tendencias. La hembra suele ser más afectuosa y casera aunque tiene el problema de los maullidos y cambios de carácter durante el celo. Algunas incluso llegan a marcar territorio durante el mismo. Los gatos con pedigree tienen un aspecto y personalidad más predecibles. Si eres de los que gusta concurrir a exposiciones te recomendamos que te asesore tu veterinario o la Asociación felina que tengas más cerca para que te indiquen los criadores adecuados. Por citar dos ejemplos: e adultos los gatos persas son muy tranquilos, los siameses son más nerviosos y muy activos sexualmente. Otro aspecto a tener en cuenta es el tiempo que podemos dedicar a nuestro gato: las razas de pelo largo (persas, angora) necesitan cepillados diarios. El ambiente también influye al escoger una raza: demasiado calor no es conveniente para los persas y un frío excesivo no es adecuado para un siamés. Los gatos sin pedigree pueden ser perfectamente una gran mascota y puedes encontrar la que se ajuste más a ti si acudes a una Sociedad Protectora. Si optas por un animal adulto requerirá más tiempo para adaptarse a su nuevo territorio pero, si viene de otro hogar, tendrá los hábitos higiénicos ya aprendidos. Es importante que solicites certificados de vacunación, certificado sanitario que asegure que está libre de enfermedades y defectos. Debes conocer los tratamientos o medicaciones que ha recibido. Si lleva microchip deberéis hacer el cambio de propietario para que el animal sea oficialmente tuyo y no pueda ser reclamado por el anterior propietario. En cualquier caso deberemos preparar su "ajuar" para cuando llegue a casa (Ver artículo: el ajuar de su gato).
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